En el marco de la primera etapa de la emergencia en Santa Victoria Este, provocada por la crecida del Río Pilcomayo, que representó la reubicación voluntaria de más de 500 personas de diversas comunidades; el Comité de Emergencia Climática realizó un análisis de las acciones ejecutadas. De esta manera, se busca generar respuestas más eficaces y con la mayor coordinación posible, ante las complicaciones que genera una contingencia climatológica.
Los equipos territoriales que trabajaron desde el inicio del operativo estuvieron encabezados por la Dirección General de Emergencia, destacaron que el esfuerzo realizado respondió a la necesidad generada por la emergencia, para poder brindar el mayor bienestar posible tanto a reubicados como a personas anegadas en el marco de la contingencia. Además, indicaron la adversidad que representan los cambios climáticos como las lluvias ocurridas -que impidieron el normal desarrollo de los operativos por aire- y el estado de los caminos que quedaron bajo el agua por el incremento del cauce -lo que significó que en algunos casos las acciones estatales se extendieron por hasta 22 horas para poder llegar a comunidades aisladas-.
Detalle de las asistencias
Las comunidades que quedaron aisladas y fueron asistidas vía aérea, fueron Vertiente de la Costa, Alto La Sierra, Desemboque, San Bernardo, El Bravo, Larguero, Urquiza, Amberes, Arrozal, Vertiente Chica, Campo Largo y La Junta.
En tanto que por tierra se asistió a la comunidad de Alto La Sierra, se brindó contención a La Estrella, Santa María, Hito 1, La Puntana y La Pista.
A su vez, por agua mediante el uso de balsas inflables aptas para este tipo de situaciones, se asistió a Monte Carmelo y a Misión La Paz.
Por otra parte, se trabajó conjuntamente con representantes de la comunidad franciscana local para la coordinación del centro de trasladados, al igual que con la directora de la escuela de La Nueva Curvita con la misma finalidad. También, a pedido del intendente Rogelio Nerón, se reubicaron transitoriamente a familias de Santa María y Meckle en un terreno acondicionado por el municipio.
Finalmente, junto al Ente Regulador, se coordinó el envío de equipos territoriales y camiones para traslados y el abastecimiento por tierra, además del apoyo para las asistencias aéreas.
Además de los organismos citados, también formaron parte de la intervención representantes del Ministerio de Producción y Desarrollo Sustentable; de la Cruz Roja y de la Fundación Pata Pila; personal de Gendarmería Nacional y Ejército Nacional; agentes del Ente Regulador y personal de Aguas del Norte.